Parte de la intervención de la muy perspicaz y nunca poco directa, Ernestina Mogollones, mujer a la que admiro y quiero mas que a mis McNugets xDD.
“Tu quieres que yo demuestre mi inteligencia… ¿seguro?, vamos desglosar el asunto.
Tu quieres que yo viva en un mundo donde los precios tienen que estar regulados, porque como yo soy seguramente imbécil, soy incapaz de usar mi soberanía como consumidora para decidir a que precio me conviene comprar.
Tengo que tener una asistencia médica pública, porque como soy imbécil, no soy capaz de generar la riqueza necesaria para pagarme mis gastos médicos donde, cuando, con quien y al precio que me de la gana.
Tengo que acogerme a unas leyes que deciden que consumo, cuanto y donde, porque como como soy imbécil, no puedo decidirlo yo misma, yo soy lo suficientemente idiota para saber que no puedo ponerme a fumarle en la nuca a un no fumador, y por eso necesito una ley que me diga donde puedo hacerlo, si es que puedo hacerlo.
Como soy tarada sin remisión, necesito que el estado me pague una pensión, porque mi idiotez innata y congénita no me permitió ahorrar un fondo de previsión y mucho menos contratar un fondo de jubilación privada donde me pareciera rentable.
Pero tu quieren que yo te demuestre que soy inteligente.
Te voy a decir algo, la declaración de independencia de los EEUU dice: “Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad[...]”
Te darás cuenta que no dice: “todos los hombres somos iguales”, no, para nada, dice, textualmente: “somos creados iguales”, posteriormente Abraham Lincoln reforzaría diciendo “en el convencimiento de que todos los hombres nacemos iguales”, pero nuevamente, nunca, nunca dicen que somos iguales, básicamente porque no lo somos.
Abraham Lincoln diría en su momento, “todos los hombres nacemos iguales y acaso ese es el último instante en nuestras vidas en que lo somos”
Esto pasa porque cada quién es producto de una genética, de una vivencia, de una forma de ver la vida, y como resultado todos somos distintos.
A ti te puede parece muy bien que te regulen el precio del arroz para que no te estafen, yo, por mi parte, me siento bastante capaz de impedir que me estafen, si me gusta el precio, compro, sino, pues no compro, el comerciante por su parte, si le conviene el precio que le ofrezco, vende, y si no pues no vende, yo puedo decidir comprar mas caro, por ejemplo porque me gusta una calidad superior, o porque a 3 cuadras lo venden más barato pero a mi me parece que no caminar 3 cuadras vale la diferencia del precio, o sencillamente porque el que lo vende caro me cae más simpático que el que lo vende barato.
Hasta allí, yo lo que veo es que alguien que defiende el socialismo es alguien que se siente tan tonto, tan incapaz de manejar su propia vida, que necesita de un padre estado que lo haga por él.
Luego están los maxistas-leninistas (no confundir con marxistas), que piensan que el estado no debe regular algunas áreas de su vida, sino absolutamente todas, el estado debe no solo buscarles trabajo, sino decirles en que trabajar, como trabajar, y que precio ponerle a su trabajo, donde vivir, como vivir, en fin, que el estado tutorice toda su vida, ya no porque son tontos, sino porque son redomadamente imbéciles y por lo tanto incapaces de valerse por sí mismos.
Lo triste es que en el fondo se que no es idiotez, es simple comodidad, es más fácil que otro vele por tu vida que hacerlo tu mismo, y no se dan cuenta que cuando le das el poder a otro de que te cuide, le das al mismo tiempo el poder de que te mande, porque por ley natural, el que da, pide a cambio.
En este caso, el estado te da seguridad y a cambio, te cobra LIBERTAD.
Yo te doy una pensión, a cambio tu no podrás elegir quien cuida de esa pensión, ni si la quieres tener o no, es obligado, como obligado es que me pagues, yo decido como se cobra, cuando se cobra, quien la cobra y quien la administra. Y esto pasa porque tú aceptas que eres tonto o muy flojo y no administras tú tu propio dinero.
Así pasa con todo.
Pero hay una consideración de más peso, el poder no es infinito, hay una límite para el poder, que debe ser repartido en cuotas, mientras más poder tenga el estado, menos poder tiene el ciudadano y viceversa.
Ahora, como hacen todos siempre, cuando se habla de libertad, piensas inmediatamente en el mercado, la libertad del mercado, la libertad de la economía, cuando la Libertad, es UNA, las demás libertades, empresa, mercado, opinión, expresión, tránsito, todas ellas, son hijas de LA LIBERTAD.
Y es aquí donde vamos al segundo punto de la Carta de Independencia de los EEUU, “(todos los hombres) son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”
Tienes derecho a la vida, tienes derecho a La Libertad, tienes derecho a la búsqueda de la felicidad.
Y mira que cosas, en ninguna parte dice que tienes derecho a que te busquen la felicidad, se supone que te la buscas tu solito, a menos claro, que como ya explicamos, seas tonto de capirote.
Todos los seres humanos, salvo la excepciones fisicas y/o fisilógicas, están en capacidad de buscarse esa felicidad por su propia mano, entonces, el estado debe garantizar que TODOS sin excepción tengamos las condiciones óptimas para esa búsqueda, que podamos desarrollarnos sin más limitaciones que las que nos son naturales, y alcanzar el grado máximo de desarrollo que nos sea posible y satisfactorio.
Hace pocos días recibí un correo, de una señora que contaba la triste historia de una mujer que robo un pote de leche NAN para su hijo, que no era justo, porque esa pobre señora debería recibir eso del estado, con el dinero que todos pagamos en impuestos.
Argumento con el que estoy casi segura que coincides.
Y es aquí que viene mi duda, ¿son tontos o sencillamente son unos hijos de put4?
Porque yo no veo el porque le tengo que dar a la señora un pote de leche, que para empezar, si se lo doy hoy, se lo tengo que dar mañana, y pasado, y toda la vida, porque ese niño va a necesitar leche siempre.
Yo prefiero tener una economía libre, próspera, sana, y darle trabajo, y que ella genere el dinero para comprarse la leche y si su capacidad se lo permite y ella lo quiere, que se compre la vaca.
Pero un socialista no piensa así, piensa por alguna extraña razón, creyéndose muy bueno, que es mejor sepultar a esa pobre mujer en la miseria dándole por limosna un pote de leche para siempre.
Cuando un hombre es libre, en su espíritu está el vivir cada vez mejor, el que tiene una bicicleta buscará tener un carro, y cuando tenga el carro, un bote, y cuando el bote se le haga poco, un yate, porque en el hombre está ser cada vez mejor para su propio bien.
Hace unos 6 mil años, un hombre libre, absolutamente mamado de cargar el producto de su cacería o recolección en las costillas, se dijo a sí mismo que quizá, si se inventaba algo redondo que le permitiera rodar la carga… quiza…
Y se inventó la rueda.
Probablemente ese hombre libre decidió decirle a otros hombres libres que por dos patas de presa le llevaba la carga sin que la tuviera que cargar a las costillas.
Quizá, otro hombre libre se dijo que no tenía porque darle a ese bolsa dos patas de presa cuando el también se podía hacer una rueda, y encima cobrarle a otros por llevarle la carga.
Entonces ese hombre libre le dijo a otros hombres libres, te llevo tu carga, pero para que te merezca más hacerlo conmigo y no con el otro bípedo, en vez de dos patas, te cobro una.
Y nació el perverso comercio y el maligno libre mercado.
Claro, esto pasó porque no había un estado socialista justo y preocupado por los derechos de los bípedos, porque de haber sido así, le hubieran quitado la carreta al primer bípedo, previo pago de 4 patas como compensación, y se hubiera usado el invento para transportar la carga de toda la comunidad, e igual le hubieran seguido cobrando 2 patas a todos.
Pero claro, hay que hacer más carretas, y están los que transportan la carreta, que hay que pagarles, y a esos o cargan y hace carretas o salen a cazar, entonces hay que pagarles, porque si no de donde comen, además, está el que planea la ruta de carga y descarga, y el que arregla y limpia las carretas, y el que afina los ejes de las ruedas y como eso cuesta, pues en vez de dos patas, cobramos 3.
Entonces llegó otro hombre libre y dijo: ¿por qué c0ñ0 tengo yo que pagar 3 patas si puedo hacerme mi carreta y llevar yo mi propia vaina? Y se hizo su propia carreta, y se lo llevaron preso por evasión de patas, porque ya no era un hombre libre.
¿Habrás entendido porque el socialismo tiene muy poco de digno y justo?
Entiendo que es tu posición ideológica, y la respeto, pero si quieres respeto, deja de llamarme idiota, yo no se tú, pero yo puedo perfectamente cuidar de mi misma.”